QUE MAS QUIERO?

on Monday, November 17, 2008

Estamos profundizando en las delicias del evangelio con el Libro de Efesios que impactante es saber y aprender que Dios nos eligió nos redimió nos adopto nos ilumino y nos ha dado sabiduría hay dos mas, Una Herencia Santa, v.11,12, "En el asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo."Aquí hay otra verdad maravillosa. Nos da una herencia - nos premia por algo que no hemos hecho. Según los designios de Dios, El quiere que los creyentes tengan parte en la herencia de Su hijo, Cristo Jesús. Vamos a heredar las riquezas de la gloria juntamente con Cristo, porque estamos en El. Pablo escribe en Romanos 8:17, "y si hijos, también heredero; herederos de Dios y coherederos con Cristo..." Yo no puedo entender toda esta declaración tremenda, pero que bella es saber que somos de Cristo y Cristo de Dios. Y, Dios en sus grandes designios, así lo determinó. Acuérdense, Dios nunca predestinó a nadie a la perdición; nos predestinó para recibir una herencia. Es algo que no merecemos. Es un regalo de su gracia y amor. Es la voluntad de Dios, ¿Por qué? Porque así lo propuso. Fue "según el designio de su voluntad la herencia de ser tal como El. Una bendición más que Dios nos da el sello del Espíritu (v.13,14). Al estudiar la obra del Espíritu Santo nos damos cuenta de que El causa que el pecador oiga la Palabra y crea con el corazón, y El nos hace hijos de Dios, v.13, "En el también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuiste sellados con el Espíritu Santo de la promesa." El Espíritu Santo mismo es el sello, y ese sello significa una transacción cumplida y significa también seguridad en El. 2 Timoteo 2:19, "El fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos." El hecho que estamos seguros en El no nos da la libertad de vivir en el pecado. Si amamos a Cristo tenemos que apartarnos de iniquidad. Si no tenemos esta evidencia de transformación, entonces no podemos decir que hemos sido redimidos ni sellados. Y mientras tanto, El nos protege. El es "las arras de nuestra herencia." Este es un término legal y comercial que se empleaba con referencia a un depósito, o a un abono, a una cuota inicial. Se emplea aquí en el sentido de una fianza o garantía. Hermanos, significa que la presencia del Espíritu en nuestra vida es la fianza con que Dios garantiza que el cristiano disfrutará de la herencia que le está reservada. El Espíritu Santo es nuestra garantía que Dios cumplirá sus promesas y designios.